¿Quién soy?
Hola viajer@, bienvenid@ a este hogar. Me llamo Bruno y bueno… no sé muy bien en qué momento exacto empezó esta aventura.
¿O sí?
Pienso que fue cuando descubrí que no me bastaba con mover los pies y marcharme de viaje al otro lado del planeta, sino que también tenía que mover mi alma.
Durante años el mundo fue para mí como un extraño espejo. Porque en cada ciudad, en cada mirada o en cada experiencia, encontraba un reflejo distinto a lo que mostraban mis sentidos.
Viajar se convirtió para mí en una forma de diálogo entre lo que veía fuera y lo que sentía dentro, aunque en cierto modo no lograba expresarlo plenamente. De hecho cada viaje acabó convirtiéndose en una búsqueda para tratar de encontrarme a mí mismo, en una búsqueda por desmundarme.
Sentido del viaje
He tenido la inmensa suerte de dormir bajo cielos infinitos, de haber visitado edificios milenarios y caminar por lugares donde aún resuenan historias míticas. De cada lugar, además de los típicos souvenirs, me traje algo intangible: una pregunta nueva, un sueño por cumplir, una emoción que no sabía nombrar… emociones que solo obtienen respuesta desde el interior de uno mismo.
Por eso aprendí que no son los destinos los que cambian a las personas, sino la manera en que los miramos. Así que con el tiempo nació en mí la necesidad de poner en palabras lo que el mundo me ha ido enseñando, de lo que me ha hecho sentir. De dejar constancia de ese intercambio silencioso que siento entre el viaje y mi alma.
¿Qué significa “Desmundar”?
Desmundando no pretende ser un blog de viajes más. Es un espacio donde las palabras buscan atrapar lo invisible: la historia que hay detrás de un lugar concreto, el instante en que un paisaje te cambia, la emoción que te deja un adiós o la calma que llega tras el ruido…
Aquí no vas a encontrar mapas, itinerarios o rutas fijas: solo vivencias, silencios y pensamientos que nacen del camino. Mi camino. Porque viajar (al menos para mí) no es escapar del mundo, sino abrirse a él.
Y si has llegado hasta aquí, probablemente entiendas que viajar es mucho más que coleccionar sellos en el pasaporte. Para mí es una herramienta poderosa para la introspección, el crecimiento y el reencuentro. Así que te invito a que te quedes. Acompáñame en mis relatos en busca de ese viaje infinito, en busca de mi viaje interior.
Un poco más sobre mí
Si has llegado hasta aquí, es que quizá te haya interesado mi manera de relatar el mundo. Así que gracias por leerme. Te cuento un poco más sobre mí con algunas preguntas viajeras:
- Una playa: Sunset Beach en Thoddoo, Maldivas.
- Mi mejor atardecer: El del Malecón de La Habana.
- Una comida: Mi primer Pad Thai en Tailandia.
- Una bebida: El té de Ceylán en Sri Lanka.
- El país que me decepcionó: Egipto, sentí que sus habitantes no valoran el tesoro cultural e histórico que poseen.
- El país que me sorprendió positivamente: Albania por ser un descubrimiento inesperado a todos los niveles.
- La construcción que me impresionó: La mezquita Sheikh Zayed de Abu Dhabi.
- Un lugar que me llegó al alma: El museo del tsunami en Sri Lanka.
- Un paisaje que no se me olvida: La montaña del Machapuchare en Nepal.
- Un momento inolvidable: Ver la aurora boreal en Laponia.
- País al que volvería mañana mismo: Italia por su riqueza en todos los sentidos.
- Habitantes que me hicieron sentir como en mi casa: Los irlandeses debido a su amabilidad.
- Una ciudad para viajar: Estambul por el magnetismo que desprende.
- Un viaje soñado: Recorrer la antigua Ruta de la Seda, desde Xian hasta la Lonja de la Seda de Valencia.